Una de las razones que justifica y da sentido que existan profesores asociados universitarios en el ámbito económico-empresarial que me muevo, es que puedan aportar un contacto permanente con la realidad práctica, que transpiren innovación & aire fresco y que para ello se les permita disponer de cierta flexibilidad en organizarse y plantear las sesiones.
En la Universidad y Facultad dónde suelo impartir clases, consideran positivo y toma todo el sentido, que de forma planificada se pueda invitar algún-a directiv@ y así de este modo, reforzar la transmisión de la parte práctica (hacer de consistente y coherente cordón umbilical) en la dinámica natural de las clases.
El reto y el equilibrio radica en ser capaz de persuadir a un directivo-a con experiencia, com dotes de comunicación, con ganas y pasión para transmitir conocimiento y con un cierto carácter solidario/altruista.
@ La idea es simular la vida real.
@ La idea es conectar teoría y práctica personalizada.
@ La idea es learning by doing & listening.
@ La idea es realizar un programa dinámico y variado.
@ La idea es cumplir los objectivos dejando un recuerdo útil.
Con esta acción/invitación directiva, no estamos inventado nada nuevo, pero montar y organizar una conferencia o seminario que nadie te obliga, puede suponer un forma de complicarte la vida porque puedes perder más que ganar: a menudo no puedes ofrecer una compensación y además dependes que l@s alumn@s respondan con su asistencia y participación activa y con contenido el dia marcado y consensuado.
Como saben mis alumn@s en general y en estos casos concretos, les pido participación activa, actitud pro-aprendedora, responsabilidad y compromiso. Por mi parte, intento cumplir el plan docente marcado y estar a la altura de sus expectativas.
De todas formas, por regla general, existe buena predisposición cuando planteo al potencial ponente participar. Desde el principio, suelo ser claro y directo en el planteamiento de qué y cuanta audiencia hay prevista (es preferible ser precavido y bajar un poco la cifra) y las condiciones materiales, tecnológicas y económicas disponibles. La elección del ponente idóneo o predispuesto ha formado parte de una parte inicial reflexiva.
Por ejemplo, este próximo mes de abril , he organizado un seminario práctico en un curso que hago de innovación sectorial y he invitado a tres directivos experimentados y prácticos de tres empresas relevantes en el sector de alimentación & bebidas que próximos posts a lo mejor enumero.
Como sucede en el ámbito del sponsorhip y en las contraprestaciones ofrecidas en los eventos existen tres fases temporales diferenciales : antes, durante y después del evento.
Si hacemos un paralelismo con una jornada o conferencia universitaria de la que estamos tratando :
En el antes :
- persuadir al ponente/es más adecuado
- marcar las indicaciones del ejercicio
- que loa alumn@s preparen las preguntas
En el durante :
1 que todo salga según lo previsto
2.- foto y ovación incluida (obviamente si es merecida)
En el después :
1.- feed back de los ponentes y los estudiantes
2.- timing del ejercicio posterior solicitado
3.- difusión si cabe y esta autorizada por todas las partes implicadas
Normalmente a nivel de organización grupal hago elegir una líder/delegado de clase y un líder de cada grupo de trabajo intentando fomentar su participación activa.
Crucemos los dedos para que me vaya bien la próxima y pueda recordarla con una buena foto conjunta 😉
Ya que todo el mundo habla de la IA, veremos en que medida va a afectar a la invitación de directiv@s y la vertiente práctica de la enseñanza universitaria.